“La mente del
hombre planea su camino,
Pero el Señor
dirige sus pasos”.
Proverbios
16:9 NBLA
Todo el tiempo estamos
tomando decisiones, día a día, momento a momento. Desde lo más esencial, como
decidir la hora de levantarse por la mañana; hasta decisiones difíciles, como el
hacer frente a un problema de salud. Tomamos decisiones conforme a nuestro
entendimiento, desde nuestra naturaleza humana que tiene necesidad de control y
seguridad; sentimos que nuestras decisiones son adecuadas, pero la Biblia dice
que nuestros caminos pueden llevarnos a la muerte.
“Hay camino
que al hombre le parece derecho, Pero al final, es camino de muerte”.
Proverbios
14:12 NBLA
Para tomar decisiones de
acuerdo con la voluntad de Dios se necesita confiar en Él con todo nuestro
corazón, sin apoyarnos en nuestro entendimiento, para darle el control de cada
área de nuestra vida y reconocerle como nuestro Señor, el capitán y director de
nuestra vida. Haciendo esto, Él mismo guiará nuestros pasos hacia Su voluntad
que, siempre es perfecta, aunque a nuestros ojos no lo sea.
“Confía en el
Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento.
Reconócelo en
todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas”.
Proverbios
3:5-6 NBLA
Confiar en Dios también
es esperar con sabiduría, porque somos propensos a retener nuestra confianza
cuando no vemos una pronta respuesta o tenemos dificultades, queremos tomar el
control y podemos llegar a desfallecer. Necesitamos de esfuerzo y esperanza, aunque
el problema y la decisión sean difíciles. Dios nos manda a esforzarnos una y
otra vez, tomar nuevas fuerzas y seguir confiando en medio de la espera. Esperar,
requiere valentía y buen ánimo.
“Espera al
Señor; Esfuérzate y aliéntese tu corazón. Sí, espera al Señor”.
Salmos 27:14
NBLA
Los caminos que
recorremos en la vida siempre serán inciertos, nada podemos conocer con
seguridad, así como no podemos saber la dirección que el viento seguirá o hasta
dónde son los límites del universo. Jamás alcanzaremos a entender la obra de
Dios. Es necesario seguir adelante, no parar, esforzarnos con el trabajo que
hay en nuestras manos para vivir en Su voluntad perfecta que nos dará
bendición.
"Como no sabes
cuál es el camino del viento,
O cómo se
forman los huesos en el vientre de la mujer encinta,
Tampoco
conoces la obra de Dios que hace todas las cosas.
De mañana
siembra tu semilla Y a la tarde no des reposo a tu mano,
Porque no sabes si esto o aquello prosperará, O si ambas cosas serán igualmente buenas".
Eclesiastés 11:5-6 NBLA
¡Qué maravillosa
bendición tener Su palabra! La cual nos muestra que no necesitamos saber cómo
Dios hace Su obra, solo necesitamos confiar en Él con todo nuestro corazón y
descansar. Tener la seguridad de que todo está bajo Su control y que, Su
sabiduría y dirección están en Su Palabra. La Palabra de Dios dará luz y guía
en cada paso, así como en cada decisión que tomemos, por sencilla o difícil que
parezca. Nuestros pasos serán guiados con una gran luz que alumbra aun en caminos
oscuros e inciertos.
"Lámpara es a
mis pies Tu palabra, Y luz para mi camino."
Salmos
119:105 NBLA
Podemos decir
que, confiar en Dios es esperar con sabiduría y,
esperar con
sabiduría nos da paz en nuestros caminos.
La sabiduría
y dirección de Dios provienen de Su Palabra.









