¿También eres consciente de que Jesús te llamó y dio un propósito a tu vida? ¿Dimensionas que te escogió y diseñó un plan para llevar a cabo?
‘’Y Jesús les dijo: Seguidme, y yo haré que seáis pescadores de hombres’’
Marcos 1:17
Mientras Jesús caminaba a la orilla del mar vio a hombres trabajando ¿En qué? En la pesca, esta era una industria importante en el mar de Galilea, pescar con redes era el método más común empleado para pescar peces.
En este relato encontramos a Pedro y Andrés ocupados, metidos de lleno en tirar la red al mar, controlar que haya caído en buena zona, recogerla cuando hayan suficientes peces dentro, tal vez ya cansados o desanimados porque no habían pescado lo suficiente y miles de opciones más, metidos en el arduo trabajo escuchan un llamado, una invitación algo fuera de lo normal, alguien les estaba llamando por su nombre y ofreciendo algo ¿Quién era? ¿Que era esto?
¡Jesús invitándoles a ser pescadores de hombres! Ellos conocían muy bien el trabajo de un pescador y todo lo que eso conllevaba pero ¿de hombres? Tengamos en cuenta que este fue el primer llamado, Jesús estaba iniciando su ministerio acá en la Tierra, aún no sabían que era eso de ser ‘’discípulos de Jesús’’ ni todo lo que implicaba renunciar y sacrificar.
¿Qué respondieron? No sabemos que dijeron, que fue lo primero que pensaron, pero con mucha vergüenza confieso que si era yo quién me encontraba allí me imagino haciendo mil preguntas antes de seguirlo, ¿Quién es El? ¿Cómo sabe mi nombre? ¿A dónde íbamos? ¿Por qué a mí? ¿A que hombres pescaría y que significaría esto? ¿Cómo llegaría hasta ahí? Estas mismas preguntas fueron las que hice cuando el Señor Jesús me mostró su Gracia y puso delante de mí desafíos tan grandes como el primero, el de Seguirlo y cumplir su propósito.
¿Por qué? ¿Por qué tenía miedo?
En primer lugar no entendía la Gracia de que las obras de mi amado Salvador me pertenecían por la fe en su obra redentora y creía que se trataba de mis fuerzas o de lo que pudiera hacer, creía en mi autosuficiencia. ¡ERROR! No haya nada bueno que pueda hacer si no es Cristo obrando en mí.
Porque no entendía quién era Aquel quién está a la puerta llamándome, no entendía que el plan ya estaba consumado, que me escogió desde antes de la fundación del mundo y que era SU obra en mi vida. En Romanos 8:30 vemos que hay un plan ‘’y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó’’ nada está hecho sobre la hora, está perfectamente diseñado. Cada día de tu vida y cada cabello en tu cabeza Él lo sabe.
‘’Dios los mantendrá firmes hasta el fin, para que nadie pueda reprocharles nada cuando nuestro Señor Jesucristo regrese’’
1ª Corintios 1.8 (DHH)
No se trata de cuanto tengas que dejar atrás, cuanto cueste perseverar, recuerda que El es quién nos capacita para cumplir su propósito para así poder testificar de su obra en nosotras y glorificar a Nuestro Salvador.
‘’Quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad’’
2ª Timoteo 1:9
Ahora vuelvo a preguntarte ¿Contestas la llamada? …
ACERCA DEL AUTOR
Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores en la que ama servir a Dios con su violín, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.


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